martes, 17 de marzo de 2009

Pesadilla

Ni una gota de sangre. Todo impecable como si nada hubiera pasado. Y sin embargo vivía su peor pesadilla.


Entraba a su habitación con los brazos caídos y con la última esperanza. Pero su hermano del alma seguía inmóvil sobre la cama. Por momentos dudaba si sería bueno que reaccionara y se despertara. Tampoco tenía la certeza de que pudiera hacerlo: de una bala perforada en el cráneo y alojada en la sien no se salva cualquiera.


Se acercó con temor y se sentó a su lado, con un martillo en su mano derecha. No se acordaba ni cuándo ni de dónde lo había tomado, pero tampoco tenía mucha importancia. Lo único que quería era que todo terminara de una vez. Y se dio cuenta de que ese fin estaba en sus manos. Él, con mucho esfuerzo, apenas respiraba.


Se aproximó más aún. Lo analizó de cerca con los ojos ahogados, confundida, con el martillo en su mano derecha. Temía matarlo. Si existía alguna mínima posibilidad de que sobreviviera, tenía miedo de quitársela. Pero en el fondo era lo que quería: ponerle fin a esta pesadilla de una buena vez por todas. Y su egoísmo inmenso le hacía olvidar que todavía estaba vivo.


Las lágrimas caían sobre su falda mientras sus dos manos se amarraban dubitativas e indecisas al mango de madera. La herida no dejaba de palpitar, a pesar de los golpes secos y firmes. Quería matarlo y se mantenía firme en su decisión. Pero de repente un helado en la esquina de casa, con baño de chocolate, y los dos chiquitos enchastrados hasta las rodillas, envueltos en carcajadas traviesas… Y sus primeras bicicleteadas a la vuelta manzana, con la ilusión de pisar la libertad… Y la quema de hojas secas en el fondo de la casa, y los dos revoloteando alrededor del fuego, fascinados de alegría como indios…


Entonces los golpes se hacían cada vez más tenues a medida que afloraban los recuerdos. El martillo finalmente cayó al suelo y en su rostro empapado en lágrimas se dibujaba la infinita tristeza…

2 comentarios:

iLeAniTa dijo...

Pensar que uno cree conocer las generalidades de las personas que lo rondan y un día se encuentra con estas gratas sorpresas inesperadas. Así que también pintas Ninus?

Pasate por mi blog.
Saludines

Nina dijo...

Ile!!! compañerita de estudio y de algunas nostalgias en un café...

Linda sopresa para mí también verte por acá. Ahora paso a dejarte algún "abracito"!! Besote!

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